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L divorcio entre la realidad y lo que llega a los medios es abismal. |
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Interesantísima entrevista a Pascual Serrano periodista, escritor y coautor de la web 'Rebelión'. Extraída de la Web L'Informatiu
El escritor y periodista Pascual Serrano ha sido asesor editorial de la cadena latinoamericana TeleSur y colabora en Le Monde Diplomatique, además de cofundador de Rebelión. Su último libro, Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo (Ed. Península), lleva cinco ediciones, a pesar del apagón que suponen las cero reseñas que han publicado los grandes medios españoles. P: ¿Cómo surge este libro sobre la manipulación en los medios? R: Este libro surge después de dos años de trabajo en TeleSur, donde yo llego como director editorial con el reto, llamémoslo así, de explicar el mundo. TeleSur es un canal internacional de noticias promovido por varios países latinoamericanos. Me dí cuenta de que tanto los patrones mentales de los periodistas como lo que llegaba por agencias no servía para explicar la política internacional y entonces me dije que aquello no se parecía a lo que secuede en el mundo y además tiene muy mal arreglo. Todo eso que quise hacer en TeleSur, que era entrevistar a analistas especializados, buscar bibliografía muy especializada de determinadas cuestiones complejas, buscar fuentes originales, testimonios de primera mano, no estar sometido a presiones o intereses, todo eso lo llevé al libro y pude comprobar según avanzaba cómo el divorcio entre la realidad, según contaban los conocedores de Afganistán o de Colombia, y lo que realmente llegaba a los medios era abismal; era algo que yo ya imaginaba. Se trataba de intentar demostrar de un modo serio y riguroso esa tesis que tantas veces hemos comentado para lo cual hacía falta repasar el mundo en los últimos años, recorrer los cinco continentes y rellenar las 600 páginas.
P: Uno de los aspectos que más ha seguido es el tratamiento informativo de los medios españoles hacia Cuba y Venezuela. ¿Cómo es este tratamiento y a qué se debe? R: Este tratamiento que yo calificaría de satanización no es una cuestión ideológica. Yo lo resumiría con una frase de Vito Corleone que cuando mataba a alguien decía 'no es nada personal, son sólo negocios'. Lo que ocurre con la prensa española y el gobierno venezolano no es nada ideológico, son sólo negocios. Evidentemente entre poder controlar la electricidad, la telefonía, la distribución de aguas, la energía petrolífera, la publicación de libros por parte de grupos empresariales españoles o no poder hacerlo porque es un país soberano, donde su gobierno ha decidido que los recursos naturales son suyos, las editoriales van a ser públicas o la presencia del Estado en los sectores importantes, pues evidentemente lo que hay es un mercado que se está perdiendo y en el fondo eso es lo que les jode. Entonces debe sitiar a toda costa a su gobierno. No se le puede perdonar a Evo Morales que recupere el gas para los bolivianos. Los bolivianos deben ser pobres para darles el 0.7% de la cooperación pero no deben ser dueños de su gas. No le perdonan a Chávez que diga que el Estado quiere tener una gran presencia en los bancos para garantizar el préstamos a las pequeñas empresas y a los consumidores y no pase como en España y eso es lo que no le pueden perdonar a Chávez. Lo que no le perdonan a Cuba es que en su modelo económico partan de la necesidad de garantizar determinados derechos sociales por encima de derechos formales o que demuestren que a 80 millas de Estados Unidos se puede tener una mejor sanidad que en Miami. Ese es el motivo fundamental. | Tenemos que pensar que el periodismo alternativo no es un sitio para gritar, es un sitio para contar la verdad que no se puede contar en los grandes medios
P: ¿Qué balance hace de los llamados medios alternativos? R: Los medios alternativos han avanzado mucho en una cosa y tienen mucho pendiente en otra. Han avanzado mucho en dejar en evidencia que el modelo dominante manipula y sirve a intereses perversos. Ha ayudado mucho a sembrar la desconfianza y la credibilidad de los grandes medios, formar espíritu crítico y desvelar las mentiras de los medios dominantes. Eso es magnífico pero no hemos sido capaces todavía de hacer un periodismo de calidad. Seguimos siendo muy militantes, en el sentido negativo del término, muy panfletarios, hacemos demasiada militancia y poco periodismo, olvidamos que tenemos que dar datos, hay que dar información, hay que dar argumentos, hay que tener rigor y hacer periodismo. No vale decir Uribe y muchas veces paramilitar para convencerte de que Uribe es paramilitar, hay que explicar cuáles son las relaciones entre el gobierno de Uribe, su ejército institucional y los grupos paramilitares. No vale con decir Bush asesino y muchas veces asesino. Hay que contar cuál es el resultado criminal de las políticas exteriores del gobierno Bush con datos y con cifras. Tenemos que pensar que el periodismo alternativo no es un sitio para gritar, es un sitio para contar la verdad que no se puede contar en los grandes medios. P: Normalmente los medios alternativos suelen ser ninguneados. Sin embargo la pasada semana la Fiscalía de Colombia criminalizaba abiertamente a Rebelión en el proceso contra un estudiante. ¿Qué opina de este asunto? R:Ya ha sucedido alguna vez hace unos años. Ghandi dijo que primero te silencian, luego se burlan y después te atacan. Está bien porque ya vamos por la tercera fase. Una vez más han recurrido a ese mecanismo burdo de criminalizar a todo lo que no les guste. Resulta curioso e impresionante que le digan al estudiante que está en prisión, hay que recordar que hay una persona en prisión y que una de las acusaciones de la fiscalía es leer Rebelión, porque es un medio que publica comunicados de la guerrilla colombiana. El argumento no se sostiene porque la CNN y la Televisión Española también publican los videos de Bin Laden y no parece que a nadie se le haya ocurrido pensar que la CNN o la Televisión Española es cómplice de Al Qaeda. Cuando ETA sacó el comunicado de alto el fuego todo el mundo sacó ese comunicado porque se entendía que tenía valor informativo y no nos planteamos que con eso éramos cómplices de ETA. Es absurdo pero demuestra el enloquecimiento y la locura de criminalización, de persecución que tiene el gobierno colombiano, que también aplicó con la revista Cambio. Basta ver que el principal periódico del país es propiedad de la familia del gobierno y, por cierto, de capital español. Lo único que prueba es la impunidad con la que actúa el gobierno colombiano a la hora de encarcelar a los ciudadanos y de criminalizar a cualquier medio de comunicación. Espero, quiero imaginar, que la justicia española o los poderes políticos españoles sean conscientes de que ese es un camino absolutamente absurdo y aberrante. P: ¿Ha habido reacciones a tu libro por parte de los medios dominantes? R: El otro día lo comentaba con el editor y es que resulta gracioso que no hay publicación alternativa que no lo haya reseñado, publicaciones sindicales, de colectivos, radios libres (donde voy una media de cinco entrevistas a la semana), televisiones comunitarias, mientras que el apagón por parte de los responsables de las secciones de los medios dominantes es absoluto. No tanto por algunos columnistas. Hay que reconocer que algunos columnistas desde su propia libertad y desde su propia sintonía lo han apoyado mucho. Luego, lo que ha resultado asombroso es su aceptación en las facultades de periodismo. Existen muchos profesores que son conscientes de que el modelo no está funcionando bien y que han podido ver un libro que intentaba documentar la tragedia del panorama comunicacional español y, en general, de los países de libre mercado. En la Universidad ha tenido muy buena acogida, lo cual es de agradecer y en los medios alternativos y comunitarios también. Pero, una vez más se ha demostrado, viendo que vamos por la quinta edición que tampoco pueden controlar el resultado de un libro con toda su megafonía y sus decibelios.
P: Por otra parte, tampoco podía haber sido de otra manera, ¿no? R: Si los grandes medios hubiesen hecho mucho caso a este libro hubieran desmentido y desautorizado la tesis. Lo único que han hecho con su silenciamiento era confirmar la tesis del libro, es decir que los medios desinforman y siguen a determinados intereses que no son los más reales. | |
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